- Conecta ESG con el impacto financiero: Vincula tus metas de sostenibilidad con la reducción de costes, la gestión de riesgos corporativos o el aumento de ingresos para que sean una prioridad de la dirección.
- Establece indicadores medibles (KPIs): Define métricas claras con líneas base y periodos de revisión. Apóyate en normativas de reporte reconocidas para garantizar la transparencia.
- Asegura la gobernanza desde arriba: Los líderes y el Consejo de Administración deben aprobar los códigos internos de conducta y adaptar las políticas de la compañía a los tres pilares.
- Involucra a tu equipo: Los empleados son agentes de cambio. Asegúrate de fomentar una cultura corporativa que refleje el propósito de la organización.
